Tres tipos de Texas. Barbas hasta el pecho. Se convirtieron en una de las bandas más modernas de MTV. Mil novecientos ochenta y tres Eliminator. ZZ Top. Billy Gibbons. Dusty Hill. Frank Beard. Sí. El único que no tenía barba...
Se apellidaba Beard. Y para mí, acá está la genialidad del disco. Billy Gibbons entendió algo antes que muchos. El blues podía seguir siendo blues... Aunque sonara como 1983. Se obsesionó con lo que estaba pasando en Inglaterra.
Depeche Mode. Los sintetizadores. Las cajas de ritmo. Y decidió mezclar todo eso... Con el viejo boogie texano. El resultado fue increíble. "Gimme All Your Lovin'." "Sharp Dressed Man." "Legs." Seguía siendo ZZ Top.
Pero sonaba como si hubiera viajado diez años hacia adelante. Lo más loco. El auto. Un Ford Coupé de 1933. Rojo. Bautizado "Eliminator". Los videoclips. Las modelos. Las guitarras forradas en piel. MTV los convirtió en un fenómeno mundial.
Y fijate el contraste con los episodios anteriores. Def Leppard reinventó el sonido. Mötley Crüe reinventó la imagen. ZZ Top reinventó una banda de quince años tocando blues rock para gente que tomaba cerveza en bares.
Y funcionó. Más de once millones de copias. Disco de Diamante. El mayor éxito de toda su carrera. Y para mí, hay una frase que resume Eliminator. No cambiaron de identidad. Aprendieron a hablar el idioma de los años ochenta.
Y va la pregunta. ¿Eliminator es la mejor reinvención de una banda clásica en los años ochenta? Y una más. ¿Billy Gibbons... está entre los guitarristas más infravalorados de la historia del rock? Tirá en los comentarios.