Cerramos el ciclo volviendo al principio. Sayreville, Nueva Jersey. Dos pibes del mismo barrio, con el mismo profesor de guitarra. Uno es Jon Bon Jovi. El otro es Dave Sabo. En 1983, Sabo fue el primer guitarrista de Bon Jovi.
Duró unas semanas. Lo reemplazó Richie Sambora. Y ahí los dos hicieron un pacto. El que llegara primero... ayudaba al otro. Seis años después, Jon cumple. Skid Row abre para Bon Jovi. Su manager los firma.
Y sale este disco. Pero el pacto tenía letra chica. Skid Row firmó su editorial... con la empresa de Jon Bon Jovi y Richie Sambora. Cuando la banda entendió lo que había firmado, se pudrió todo. Sambora devolvió su parte.
Jon no. Y ahora mirá cómo funcionó el disco. El primer single era el himno de la banda. Youth Gone Wild. Llegó al puesto noventa y nueve. Noventa y nueve. El disco no arrancaba. Hasta que sale una balada...
que Sabo y Rachel Bolan casi dejan afuera... porque tenían miedo de parecer blandos. I Remember You. Puesto seis. Y el disco explota ocho meses después de haber salido. Cinco veces platino. Y en junio del noventa y uno pasa lo más raro de todo.
El disco siguiente entra directo al número uno. El primer disco de hard rock que lo logra con el nuevo sistema de conteo. Tres meses después sale Nevermind. Y acá va lo que a mí me cerró el ciclo entero.
Porque a Sabo le preguntaron si el grunge los había matado. Y dijo que no. Dijo que el problema fue que firmaron demasiadas bandas que sonaban igual. Y que se saturó. No los mató nadie de afuera. Se terminó la fórmula.
¿Skid Row es el último gran disco del hard rock ochentoso? ¿18 and Life... o I Remember You? Tirá en los comentarios.