Uno de los discos más caros grabados hasta 1975. Y casi no llega a la radio.
Noviembre del 75. Queen acababa de romper con su ex-manager y con problemas financieros. Aún así, Roy Thomas Baker los lleva a seis estudios durante meses, grabando capas y capas de voces. Las cintas se gastaron literalmente.
Para mí este disco es la prueba de que Queen no era una banda — era una compañía teatral. Mercury dispara una canción contra el manager que los robó: "Death on Two Legs". Brian May escribe "'39", una historia de ciencia ficción basada en relatividad temporal. Roger Taylor compone "I'm in Love with My Car", inspirada en un roadie obsesionado con los autos. Cada uno tiraba un palo distinto en su propia dirección.
Lo más loco: Bohemian Rhapsody. Cinco minutos cincuenta y cinco, sin estribillo claro, con secciones de ópera. EMI les dijo "imposible": ninguna radio iba a pasarla. Mercury le pasó la cinta al DJ Kenny Everett. La puso una y otra vez al aire. EMI terminó lanzándola completa como single.
Bohemian Rhapsody no era solo rock. El musicólogo argentino "Marcelo Arce", pasó años analizando la canción y encontró referencias y estructuras directas con la ópera. Les recomiendo muchísimo buscar ese material y escuchar su análisis. Freddie Mercury no componía canciones. Construía escenas.
Y el debate eterno: ¿A Night at the Opera o A Day at the Races? Pero entre los fans más obsesivos de Queen hay otra discusión: ¿Bohemian Rhapsody era realmente la obra más ambiciosa del disco? O ese lugar le pertenece a "The Prophet's Song". Tirá en los comentarios.